Si algo podemos afirmar es que nadie es el mismo de hace dos años: la forma de interactuar y enseñar se ha transformado. Los cambios impuestos por el covid-19 han forzado a toda la comunidad educativa a reinventarse. Ante la pandemia surgieron desafíos y aparecieron respuestas que vinieron para quedarse. Indudablemente, gracias al modelo híbrido la educación se potenciará combinando lo mejor de ambos mundos: el presencial y los entornos digitales.

Transformarnos para seguir enseñando

El aprendizaje a distancia nunca reemplazará el entorno del salón de clases, pero todos nos hemos adaptado a las nuevas condiciones y seguimos aprendiendo a pesar de las difíciles circunstancias.   Las escuelas hemos logrado de manera exitosa cumplir con programas académicos y, en conjunto con las autoridades educativas, personal administrativo y docente, familias y alumnos, hemos construido una excelente comunicación y aprendido a manejar las herramientas tecnológicas necesarias con mayor seguridad y confianza para continuar enseñando a la distancia.  

Después de habernos enfrentado a lo desconocido y adaptado a estos cambios tecnológicos, podemos confirmar que todo esto nos trajo un crecimiento enorme y que ha revolucionado los modelos de enseñanza-aprendizaje, no solo en nuestros institutos sino en toda la industria educativa. Vivir esta nueva era académica ha representado el gran reto de mantener e incluso mejorar nuestros estándares de aprendizaje y enseñanza.    

Transición del modelo virtual a las clases presenciales

Ya hemos tenido los primeros meses de trabajo en este nuevo ciclo escolar en la nueva modalidad híbrida: presencial y en línea.  Los colegios hemos invertido en todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de la comunidad y tenemos un compromiso con el cumplimiento de los protocolos sanitarios oficiales.  

Hoy enfrentamos, sin embargo, nuevas dificultades: debemos atender las afectaciones en los aprendizajes y factores emocionales de los niños. Nuestra prioridad como instituciones es apoyar emocionalmente a los alumnos a recuperar esta confianza ante los efectos de la pandemia, así como avanzar en su desarrollo integral como personas. Seguiremos apostando por la enseñanza híbrida, ya que los resultados han superado nuestras expectativas y han construido maravillosas experiencias.  

De algo tenemos certeza: esta nueva normalidad vino para quedarse. Eso nos enfrenta a una nueva manera de implementar la educación. La pandemia nos deja lecciones valiosas acerca de lo que es realmente prioritario para la vida en comunidad. Estos retos y estas lecciones aprendidas nos brindan hoy la posibilidad de replantearnos el propósito de la educación para que nadie se quede atrás. Sobre todo, para salir entre todos hacia adelante con la educación como camino y respuesta.